domingo, 27 de agosto de 2023

VIRGEN ARRODILLADA...

 




VIRGEN ARRODILLADA…

 

Te besé en comunión sempiterna

Y en tal acto amoroso

Le arranqué

El “vestido” moral

A una Virgen agazapada…

En tu rostro (de bruma marina) encontré

Una imagen arrodillada

Elevando letanías vetustas

Intentando guardarse inviolada

Echándose el cerrojo del celibato 

Al claustro de su fogoso cuerpo

Pero el rayo inquietante del deseo

Cayó

Sobre tu cuerpo trémulo

Y me ofreciste tus “ingenuos” labios

Escarlata

Para que la serpiente de mi Edén

(Urbano)

Tuvieran un encuentro apocalíptico

Entre una cascada violenta de besos

Interminables

Donde los amantes se derraman

Ante semejante caricia esencial…

Mi corazón se desmoronaba todo

En pedazos de fuego

Y brincaba las cercas del cielo

Como corcel brioso

Cuando tu inquietante cuerpo de flores

Multicolor

Se acercaba (con una timidez fingida)

Marcando con tu nombre

Mi pecho de nubes ebrias…

El humo del planeta (de nubarrones) carmesí

Que moría

En cada potente inhalada

Entre la respiración disfuncional

De los áureos pulmones

(Cansados)

De la metrópoli encantadora

De tu cuerpo

Lanzaba figuras azules

De ojos lujuriosos

Y de labios pintados de libido

Explosiva

Pero…

Hay en tu carne (deliciosa)

Un rosario de cuentas de plata

Que

Te  obliga (con látigo mortal)

A caer de hinojos

Ante el océano del arrepentimiento

Cuando te entregas divina

En un lazo encendido

De violenta pasión…

Baco apareció en carruaje

De pleno combate

Tenía su carcaj dorado

(De ríos de ambrosía)  

Llenando tu mente

De burbujas amarillas

Abriendo las compuertas cósmicas

De tu perpetua “candidez” 

Para convertirte

En una mujer “enloquecida”

De un torbellino impetuoso

De libertad total…

Eres como una rosa de mil pétalos

Deseosa

Con unas ganas que matan

Con un olor que embruja

Y que deseas ser “cortada”

(Con talento)

Por tu amante  el “Jardinero Mundano”

De tus deseos iluminados…

Pero explosiva

Y llena de mares de duda

Tu indecisión

Un mar de espinas

Que como flechas envenenadas

Están prestas (al acecho)

Para dañar a cualquier (malévolo)

Enamorado fugaz…

No tiemblas antes mis caricias

Pasionales

Por la sencilla razón

Que la cruz de madera de tu consciencia

Aparece inoportuna (siempre)

En la laguna de tu mente antigua

Muy cercana

Al mar Muerto…

 

 

 

 

José Alberto Capaverde

 

EL SEIS.

 

jueves, 1 de junio de 2023

ELLA ES UN MAR DE LÁGRIMAS DE PLATA.

 




ELLA ES UN MAR DE LÁGRIMAS DE PLATA.

 

 

Nunca habló de amores lejanos.

Tenía en sus labios de grana la Muerte.

Pasión amortajada.

Deseo en ataúdes...

Libido atrapada en celdas medievales.

Lágrimas de plata.

Pezones, cascada de leche mala y miel amarga.

 

Era un torbellino de desventuras, con garras de viento.

 

El cielo la cubría de sombras, para ocultar su desnudez.

Era puros huesos con mantequilla.

No tenía corazón rojo, era negro como un cuervo.

Era un fantasma de ropajes blancos, y sombrero negro.

El rostro ladera de musgo.

 

Había perdido los ojos verdes, y de ahí salían crisantemos.

 

El amor, cruz de hierro enmohecida.

El sonido que nadie escucha.

Las palabras sepultadas en la garganta gangrenada.

Voluptuosidad en el cementerio.

Miradas sin brillo, como horno abandonado.

Nada duele, cuando se está casi muerto.

La tumba negra, sólo espera cobijar el cuerpo.

 

Olvidó los besos, las caricias, y el olor a madrugada.

Su cuerpo perdió las miradas de mancebos, que traspasan sus telas,  para deleitarse.  

Los halagos diarios, que nunca más llegaron.

Nunca volvió a ser cortejada, por un varón con sombrero de hongo.

 

Mujer omitida, muda.

Dama inadvertida, transparente.

Fémina de lengua morada, y ceniza.

Hembra esperando la guadaña afilada.

De rodillas sobre la angustia.

Sin rezar, sólo recordando un trozo de vida, sin vino.

 

El amor voló como ave herida.

 

Todo era un desierto, donde no crecía ni la desesperanza.

 

Todo putrefacto.

Todo cancerígeno.

Todo soledad...

 

Un vestido de novia era arrastrado por las manos del ventarrón.

 

 

 

 

José Alberto Capaverde 

 

El Seis.

domingo, 28 de mayo de 2023

NOUVELLE LITANIE.

 




NOUVELLE LITANIE.

 

 

Higos que caen y se abren la cabeza.

Cuerpos desnudos que son palmeras ebrias.

Granadas abiertas de piernas menstruantes.

Ojos brunos que lloran lagunas.

Cabellos más negros que la maldita oscuridad.

Mojada el alma, busca refugio en un cuerpo vacío.

Campana que se ha quedado muda, tiene fiebre.

Aves que caen muertas a millares, el viento ha fenecido.

Lluvia de cocos.

Ginebra temblorosa.

Música sin partitura.

Hijos de probeta.

Mujeres sin amantes.

Hombres decapitados.

Iglesias llorando.

Sacerdotes sin sombra.

Plegaria pronunciada con los ojos azules...

Mar sin peces.

Dátiles vaginales.

Alfileres en los pezones.

Tetas al mojo de ajo.

Vino rosado, los muslos de Eva.

El deseo flota entre los ríos de libido.

El sueño tiene insomnio.

Las flores cansadas de su colorido cuerpo.

Las mariposas se desnudan.

La noche detesta las fogatas.

Damas perfumadas de estrellas lejanas.

Niñas con caras de lunas.

Esposas, con manos imaginarias, tocando sus pubis.

Pechos henchidos de ambrosía.

Orina áurica.

Lluvia de deseos "malsanos" guardados en el hueco del corazón. 

Un vástago piensa en su deliciosa madre y se incendia...

Una sirena muestra sus pechos, mientras canta seducciones.

Una ramera explota de pasión, sus clientes un padre y su hijo la cabalgan.

La luna es onanista.

Un recién nacido es voyeurista, le fascina ver a sus padres hacer sexo.

Los penes son hongos alucinógenos, grita una adolescente, mientras los toca y lame.

Llueve orgasmos y leche materna. 

Un demente se traga la luna y al sol.

Una enfermera se da terapia de electrochoques en el clítoris.

La psicoanalista, lame el hikuri de una recluida, y ve al venado azul volando.

Caja Mágica. 

Arcón de melancolía. 

Vulva llena de mermelada de durazno.

Cerebro enlatado en formol.

Monte de Venus, lleno de selva.

Ano, Cueva de Oro.

Lenguas entrelazadas de féminas, comiéndose.

 

Caja de progesterona, embriagante, seductora.

 

Glúteos que esperan la paleta de madera, para explotar en lluvia de múltiples orgasmos. 

 

 

 

José Alberto Capaverde.

El Seis.