LA INAUDITA VIDA DE
DANIELA.
21 CANTOS:
1. Todos sabían que era una cortesana menos ella. Se consideraba progresista,
empoderada, y hasta librepensadora.
2. Ella traía un colchón en la espalda, siempre estaba preparada para el coito
casual.
3. Daniela era tan fácil de convencer de hacer el amor, que antes del llegar al
Motel, ya se había sacado las bragas.
4. Ella decía, cuando veas un falo erecto, nunca desperdicies esa mágica
oportunidad de que se meta en ti, y además de succionarlo.
5. María siempre se entregaba con mansedumbre y obediencia, su cuerpo lo
ofrendaba para el ritual sexual.
6. Ella no tenía preferencias sexuales, siempre estaba dispuesta, piernas
abiertas, pechos al descubierto, para que cualquier ser humano la poseyese con
"crueldad".
7. Ella no era mujer de un solo hombre, siempre se jactaba que como era
soberana, su cuerpo y espíritu le pertenecía a toda la comunidad.
8. Lo que me fascinaba de ella es que nunca rechazaba a nadie, cualquier ser
humano que se atreviera a proponerle un coito, era premiado con un sí.
9. Ella tenía el cuerpo listo para cualquier cópula, salía de su casa con la
intención de no volver sin haber sido penetrada mínimo dos veces.
10. Además de hermosa, tenía un carácter agradable, por lo cual, tenía muchos
admiradores, y muy continuamente los "desconcertaba", al seleccionar
ese día sólo mujeres.
11. Ella no era la "protagonista" en las relaciones sexuales, se
comportaba como el regalo de la pareja de afortunados, que se disponían a
"comerse" ese cuerpo trémulo.
12. A ella no le importaban los lazos consanguíneos en cuestiones de placer de
la carne, lo mismo se dejaba copular por sus primos, hermanos, y sentía un gozo
desmedido cuando eran de su mismo sexo.
13. Si un matrimonio le proponía hacer un trío, siempre estaba dispuesta a
participar, y lo más erótico, es que ella se metía entre los dos, como un obsequio,
al cual, se le puede hacer lo que deseen.
14. Si dos amigas la convencían de pasar una noche llena de pasión y lujuria,
ella iba como un cervatillo herido y desvalido, se ponía en las manos
"perversas", que aprovecharían sin ninguna duda, semejante regalo.
15. Ella decía, yo sólo cierro los ojos, para que las lenguas, bocas, manos,
chupen y recorran mi cuerpo, me hagan vibrar, gritar, gemir, y retorcerme de
placer, nunca me ha importado que sean hombres o mujeres.
16. Ella "castigaba" a su madre cada que se entregaba con
desconocidos en lugares inhóspitos, cuando abría sus piernas y exponía sus
huecos, "pensaba" que al ser penetrada su vagina, la otra (la de su
origen), también sentía ese placer y gozo.
17. Daniela era tan generosa, que le gustaba que explotaran semen en su rostro,
pero un día una familia de varones, le propuso terminar en su cuerpo, al mismo
tiempo, y ella como siempre accedió, se desvistió y espero la lluvia de cinco
penes.
18. A ella le gusta que la "rapten" uno o dos individuos y la amarren
de pies y manos con mascadas, y ella trate de "escapar" haciendo
movimientos eróticos, mostrando sus piernas, bragas, glúteos, cintura, corpiño,
mientras los "secuestradores" la observan y mueven sus falos.
19. A ella le gusta salir con dos hombres al mismo tiempo en calidad de amante,
y lo interesante es que ninguno tiene ese sentimiento de posesión, juntos hacen
todas las actividades normales, concurrir al cine, ir de compras, salir de
vacaciones, visitar un bar, etc., y cuando van a la cama siempre la ponen en
medio, para disfrutarla entre ambos.
20. A ella le encanta que un amigo que tiene un hijo adolescente la visite, los
espera vestida sólo con bata transparente y en la cama, ellos llegan y se
acuestan uno por delante y otro (el joven) por detrás, la besan, la acarician
toda, la hacen gemir, gritar, y luego los falos llenan sus huecos, y unas manos
en sus caderas otras en sus hombros, y empieza el viaje al paraíso voluptuoso.
21. Ella era una mujer suprema, no sólo físicamente, también su mente era
erotismo puro y delicioso, y tenía una manera especial de tratar a los humanos,
al grado de que no existía alguien que la odiase.
Tenía pelo ensortijado, una frente amplia para recibir los besos de sus
amantes, un rostro blanco y alegre, donde se asomaban unos ojos como
esmeraldas.
Estaba hecha para el amor.
Pero tenía una vida privada mucho más interesante, que su belleza, que en
realidad muy pocos conocían.
Cocinaba por puro delantal, y nunca se ponía ropa interior, para estar siempre
dispuesta, para hacer sexo feroz. Y no sólo con su pareja, sino con tuviese la
suerte de llegar en ese momento.
Tenía una forma de pensar muy personal, y compartía su cuerpo exquisito con
cualquier persona, siempre y cuando le pareciera atractivo.
Unas de sus máximas era: nunca dejes a nadie con esa mirada de excitación. Por
ese motivo ella se entregaba de manera desinteresada y libre a jóvenes
libertinos, mujeres lesbianas, y hombres maduros, argumentando que por eso la
naturaleza le había otorgado huecos calentitos, para satisfacer a cualquier
ente viviente.
Podía estar el mismo día con un miembro duro en su boca, otro entre sus pechos,
uno en cada mano, mientras un negro la poseía en su vagina y ano. Era un jardín
sexual.
Cuando concurría por la ciudad era toda una señora de dulce mirar y de andar
elegante. Pero de noche era un volcán de sexualidad.
Además tenía dos pitbulls que le lamían todo el cuerpo, dejándola preparada, a
punto, lista, para ir de "cacería" por la ciudad y seducir a
cualquier sujeto hambriento de amor sexual.
Era una maravilla de hembra.
José Alberto Capaverde
El Seis.



