sábado, 27 de septiembre de 2025

COLLAGE DE PASIONES Y PERVERSIONES.

 






COLLAGE DE PASIONES Y PERVERSIONES.

 

I.

DOPADO EN ZIPOLITE.

No sé cómo llegué a parar hasta Zipolite. Estaba bebiendo e inhalando polvos cósmicos, cuando se sentaron a mi lado un matrimonio, con su deliciosa hija, me dijeron ¡salud!, y correspondí al brindis, levantando mi copa. Cuando el hombre las dejó un momento solas me dieron: invítanos a fornicar, por la noche estamos dispuestas, y acepté, porque madre e hija estaban preciosas. Después llegó el padre de familia, y preguntó: ¿me extrañaron?
Le dijeron al unísono: ¡sí!

Yo me sentía un Dios.
Ellas eran mis feligreses.
De repente todo el entorno era puro erotismo.

II.

Dalisa.

Ella dijo (llorando): mi amante María, murió en la epidemia social, sin identificar, sin examen forense, y fue arrojada a los perros.

Ni siquiera hubo registro de su deceso.
No tuvo una tumba para depositarla.

Quedó en el anonimato.

[Mientras decía lo anterior otra chica joven y de suculento cuerpo le lamía los pechos]

Era mi amadísima.

III.

Juan comentó:

Yo tenía una secretaria joven, preciosa, de cuerpo delicioso, y ojos azules, y siempre olía a un perfume fresco y atrayente, aunque estaba prohibido intimar entre compañeros de trabajo (era una norma), todos se la fornicaron, hombres y mujeres, desde el trabajador del aseo hasta el jefe de personal, yo me di cuenta, pero no la despedí, por la simple razón, de que había más vida en mi oficina.

IV.

Antes, al verte desnuda, rompías el cristal de mis ojos
¿Lo recuerdas, amada?
Llenabas mi cuerpo excitado y de plata, con cascadas
Áuricas de orina ardiente
¡Era una maravilla!
Volabas sobre mi testa loca, donde almaceno el archivo
Total de mis “perversiones personales”
Y te pasabas siempre en espera de mis lúbricos amores
¡Oh, siempre tú y yo, éramos uno!

V.

De los derechos inalienables:

Ella no creía en el racismo, y no sólo aceptaba bailar, sino hasta hacer el coito con hombres y mujeres de cualquier color de piel.
E inclusive cuando estaba fornicando se soltó el pitbull de su amante en turno, y dijo: déjalo que también el partícipe, también tiene sus derechos.

Ahhhhh.

VI.

Yo escribo y soy literato, pero en realidad a lo que me dedico, es a fornicar con damas lindas y preciosas, y jóvenes.

El Arte es una afición.
El Sexo una pasión.

En lugar de abrir un libro, me fascina abrir la blusa de una mujer embarazada, y beber su leche.
Ahhhhh

Dejo las letras para los poetas.

Yo soy feliz con un puñado de mujeres desnudas.



José Alberto Capaverde

El Seis.


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